Bombea, bombea, bombea,
eléctrica niña, reanímame
que estoy muerta
paradacardiovascularizada
de estos orgasmos tan salvajes.
Deja que tu coño le haga
el boca a boca al mío,
que tengo oxígeno cero
en la sangre que me inflama el clítoris.
Respira, respira, respira,
revitaliza mis suspiros
con tu aliento de criatura salvaje.
Insértame los dedos hasta que me toques el corazón
(comprobarás que no late).
Dilátame,
muéveme,
empálame,
hazme no distinguir la frontera entre
el dolor y el placer,
entre el sadismo y la ternura y,
hazme eyacular néctar,